La geomorfología de Viña del Mar combina terrazas de abrasión marina con potentes depósitos de arenas eólicas que descienden desde los campos dunares de Concón, y un plan urbano densamente edificado sobre sedimentos cuaternarios con nivel freático alto en varios sectores. La NCh433 clasifica la comuna en zona sísmica 3, y la NCh1508:2014 exige conocer la resistencia a la penetración a distintas profundidades antes de proyectar cualquier fundación. Por eso el sondaje SPT se vuelve indispensable para obtener el perfil estratigráfico real: no basta con revisar mapas geológicos regionales cuando la variabilidad lateral de las arenas es tan marcada. En nuestra experiencia, las campañas de exploración que integran SPT con ensayos CPT permiten afinar la evaluación de licuefacción y determinar la profundidad de sello con datos contrastados en obra.
El N60 corregido por energía no es un número más del informe: define si la arena saturada bajo el sello de fundación se comporta como estrato competente o como material potencialmente licuable durante un sismo.



