Viña del Mar está a 33 metros sobre el nivel del mar, pero su geología cambia en menos de cien metros. Pasás de arena de duna en Reñaca a suelo residual de roca granítica en los cerros. Por eso cada obra necesita un estudio de mecánica de suelos que pueda leer esa transición. Nosotros operamos el laboratorio con acreditación ISO 17025 y revisamos la resistencia al corte, la deformabilidad y la agresividad química del terreno. En la práctica, si estás proyectando en la Población Vergara o en Achupallas, el perfil estratigráfico es distinto y la cimentación también. Complementamos la campaña de ensayos con una clasificación granulométrica completa para definir drenajes y filtros, y con ensayos triaxiales cuando el proyecto lo exige. Llevamos años procesando muestras de la Quinta Región y conocemos los estratos típicos de cada microzona.
El suelo de Viña no es uno solo: en doscientos metros podés pasar de arena limpia a arcilla expansiva, y la cimentación tiene que leer ese cambio.









