En Viña del Mar, cada metro cuadrado edificable cuenta. La NCh1508 y la NCh3171 exigen que el suelo bajo una cimentación responda de forma predecible. Pero acá no siempre es fácil. Las quebradas que bajan desde los cerros hacia el Pacífico acumulan rellenos sueltos y bolsones de arena mal graduada. Cuando el sondaje devuelve valores de N60 inferiores a 10, el equipo técnico sabe que debe actuar antes de hormigonar. El diseño de inyecciones (grouting) compacta esas capas inestables. Consolidamos el terreno desde el interior, sellamos fisuras y aumentamos la capacidad portante sin necesidad de excavar grandes volúmenes. Complementamos esta solución con ensayos de permeabilidad en campo para ajustar la viscosidad de la mezcla al tipo de suelo específico de la zona.
Inyectar el suelo antes de cimentar en Viña del Mar no es un gasto extra: es la diferencia entre construir sobre terreno firme o sobre un colador de bolsillos de arena.



