La humedad costera de Viña del Mar, con su niebla matinal que penetra hasta las quebradas, obliga a un secado controlado antes de cualquier análisis granulométrico. Las arenas eólicas de los sectores dunarios, como las cercanas a Reñaca, presentan curvas monogranulares que en un tamizado simple parecen uniformes — pero al combinarlo con el hidrómetro aparecen finos no plásticos que cambian por completo la clasificación USCS. En nuestro laboratorio procesamos muestras de Viña del Mar con equipos de tamizado mecánico y sedimentación calibrados bajo trazabilidad metrológica, entregando la curva granulométrica completa desde la fracción gruesa hasta la arcilla coloidal. Para obra en la terraza fluvial del Marga Marga, este ensayo define si el suelo drena o retiene agua, lo cual impacta directamente en el diseño de las fundaciones. Complementamos el procedimiento con un ensayo de límites de Atterberg cuando la fracción fina supera el 12%, porque la plasticidad de las arcillas de Viña del Mar suele sorprender incluso a constructores experimentados.
Un 5% de arcilla mal clasificada puede reducir la permeabilidad en dos órdenes de magnitud: el hidrómetro no es opcional, es determinante.



